Parque Arqueológico Cihuatán
En la década de los 1950, el Gobierno por primera vez compró partes
importantes de dos sitios arqueológicos para su protección: Cihuatán,
donde se adquirió 10 hectáreas con el Centro Ceremonial Poniente,
y Tazumal. En 1994, gracias a la gestión del Ing. Antonio Cabrales, entonces
Ministro de Agricultura y Ganadería, el Gobierno compró otras
65 hectáreas, que así brindó protección al Centro
Ceremonial Oriente y un amplio sector de la zona residencial. Ahora con un total
de 75 hectáreas, Cihuatán es el mayor parque arqueológico
de El Salvador.
CONCULTURA es la entidad gubernamental responsable de los parques arqueológicos
nacionales. En diciembre de 1999, FUNDAR suscribió un convenio con CONCULTURA
para la administración del Parque Arqueológico Cihuatán,
y la realización del Proyecto Cihuatán.
| PARQUE ARQUEOLÓGICO CIHUATÁN Ubicación:
El parque ofrece:
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El Proyecto Cihuatán-Las Marías
La pirámide principal de Cihuatán (Estructura P-7) con el volcán de Guazapa al fondo
El Proyecto Cihuatán-Las Marías
es una actividad principal de FUNDAR. Por muchos años, Cihuatán
ha sido reconocido como mayor sitio arqueológico identificado en El Salvador.
Esta antigua ciudad surgió después del misterioso “Colapso
Maya” para convertirse en una capital regional entre los años 900
y 1200 d.C.
El Gobierno de El Salvador es propietario de una parte importante de Cihuatán,
donde FUNDAR, en cooperación con CONCULTURA, desarrolla un parque arqueológico.
Los objetivos de nuestro proyecto incluyen:
Descripción de la antigua ciudad de Cihuatán

El Juego de Pelota Norte. Cihuatán tiene dos canchas
Cihuatán ha sido señalado como el mayor sitio arqueológico de El Salvador, con una extensión estimada en unos tres kilómetros cuadrados. El sitio cubre una loma que domina estratégicamente el amplio valle formado por los ríos Acelhuate y Lempa, a 36 kilómetros al norte de San Salvador. Al oriente de Cihuatán, se alza el soberbio volcán de Guazapa.

La ubicación de Cihuatán
Los pobladores actuales de la zona distinguen en las cumbres irregulares de Guazapa la silueta de una mujer recostada. De hecho, el nombre náhuat del sitio, Cihuatan (originalmente con acento penúltimo), puede traducirse como “Junto a la Mujer”.
Arriba, el volcán de Guazapa visto desde la cima de la pirámide principal
Abajo, se indica los rasgos de la mujer recostada que señalan los lugareños en las cumbres del volcán

La anatomía de la ciudad
Cihuatán es un sitio verdaderamente urbano. Su centro monumental se encuentra
en la cima de la loma y puede ser dividido en dos partes: el Centro Ceremonial
Oriente, el cual es pobremente conocido, y el Centro Ceremonial Poniente donde
se han concentrado la mayoría de investigaciones realizadas hasta el
momento.

El Centro Ceremonial Poniente consiste en un recinto amurallado que abarca una pirámide principal (Estructura P-7), dos canchas de pelota y varias otras construcciones, incluyendo templos, y un edificio que se ha especulado servía como palacio. La amplia plaza del Centro Ceremonial Poniente habría sido el lugar para mercados y festivales. Las construcciones monumentales consisten en un relleno de piedra y tierra, con un primer recubrimiento de piedra ordinaria y, muchas veces, un fino acabado de bloques y “lajas” talladas de toba (llamado talpetate) o de bloques aparentemente artificiales hechos de tierra blanca (talpuja). Se usaba además piedra pómez, con un lado aplanado, como revestimiento para muros y pisos. Estas superficies muchas veces llevaban un repello de cal. Es sorprendente que los antiguos constructores fabricaban la cal con conchas transportadas desde los manglares costeros. Los techos de los edificios en esta zona eran de paja.
El Centro Ceremonial Poniente está abierto para el visitante y se puede apreciar algunas reconstrucciones practicadas en el Juego de Pelota Norte y en la pirámide principal (Estructura P-7). Las investigaciones realizadas por FUNDAR han agregado algunas estructuras adicionales al plano de esta zona, incluyendo un templo circular (Estructura P-28), la cual fue investigada en 2005.


El Templo Circular de Cihuatán (Estructura P-28). Fue investigada durante 2005 por FUNDAR. Probablemente estaba dedicado al Viento
El Centro Ceremonial Oriente, actualmente cerrado al acceso público, destaca una plataforma muy grande, o acrópolis, que sostiene varios edificios. Hace unos 40 años, Stanley Boggs investigó una plataforma pequeña (la Estructura O-4) al sur de la Acrópolis. En 2001, FUNDAR identificó un posible palacio sobre la Acrópolis. Excavaciones realizadas en 2005 confirmaron que la Acrópolis servía para dar realce a esta gran estructura, que denominamos como el Palacio de los Señores de Cihuatán. Tiene un techo de azotea sostenido sobre columnas gruesas de barro. Al igual que otros palacios en el centro de México en esta época, esta estructura tenía un patio grande con habitaciones o salas dispuestas alrededor. Su investigación apenas comienza.

Excavaciones en el Palacio de los Señores de Cihuatán
El centro monumental de Cihuatán estaba circundado por numerosas casas comunes. A la fecha, se ha identificado más de 1200 rasgos estructurales visibles en reconocimiento de aproximadamente la cuarta parte la zona residencial. Las casas consistían en un basamento rectangular de piedra, sobre el cual se construían paredes de bahareque. Los techos eran de paja. En las laderas de la loma, se construyeron terrazas para acomodar viviendas. Hay evidencia de que las casas se agrupaban en barrios, cada uno con un templo vecinal y otras estructuras especiales.
Una plataforma residencial hacia el sur del centro monumental de Cihuatán
La fundación y abandono de Cihuatán
Según las investigaciones realizadas hasta el momento, Cihuatán
fue fundada por el año de 900 d.C., en los años que siguieron
el Colapso Maya, un fenómeno todavía enigmático que constituye
uno de los temas más discutidos en la arqueología mesoamericana,
consistente en el abandono de la mayoría de los asentamientos de la región
entre los años 800 y 900 después de Cristo. Cihuatán y
sus centros satélites surgen contra el panorama de este desastre general.
La cultura material de Cihuatán - arquitectura, cerámica y otros
artefactos - refleja fuertes nexos con el centro de México. Actualmente
existen dos teorías sobre los pobladores de Cihuatán. Una es que
eran los antepasados de los pipiles históricos. Otra idea es que eran
de un grupo étnico local que experimentó fuertes cambios en su
forma de vida hacia principios del siglo IX d.C.
Podemos referirnos a la cultura en Cihuatán como "Guazapa"
(esto es el nombre dado por los arqueólogos a la cultura, o fase, representada
en el sitio). Se han descubierto otro gran asentamiento Guazapa que fue establecido
en la misma región, y hay una docena de centros menores conocidos en
diferentes partes del centro y occidente del país.
La ciudad de Cihuatán terminó con fuego. Así indican las investigaciones en sus templos y casas, donde se han encontrado escombros quemados que cayeron sobre el contenido de las estructuras. Se han descubierto puntas de flecha y lanza entre los escombros. Fechas de radiocarbono apuntan que esto ocurrió por el año de 1100 d.C. ¿Habría sido una guerra que acabó con Cihuatán? Las investigaciones futuras podrán resolver ésta y otras incógnitas sobre el sitio arqueológico. No se ha hallado evidencia de que alguna vez se volvió a ocupar la ciudad destruida. Para tiempos de la Conquista, Cihuatán ya llevaba unos cuatro siglos de abandono.

Un incensario espigado que mide metro y medio de altura. Excavaciones en los templos de Cihuatán han mostrado que fueron incendiados repentinamente, con los incensarios y otros objetos quebrados en el suelo.
Investigaciones e investigadores
La primera noticia que parece referir a Cihuatán es el dato sobre restos
de “una ciudad grande y populosa” registrado en el informe municipal
preparado por el municipio de Guazapa en 1859. Unos cinco años después,
al pasar por el pueblo de Guazapa, el viajero Simeon Habel fue informado de
"un lugar llamado Siwhuatan, sobre el río Lempa, notable por las
muchas ruinas de cimientos, dispuestos ordenadamente". Por 1925-26, el
Arqueólogo Samuel Lothrop visitó Cihuatán y preparó
el primer plano del sitio.
En 1929, Antonio Sol, asistido por el Arquitecto Augusto Baratta, llevó a cabo varios meses de excavación en la pirámide principal y en el Juego de Pelota Norte. Estas fueron las primeras excavaciones oficiales en la historia de El Salvador.
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Izquierda, excavaciones de Antonio Sol en la escalinata norte de la pirámide principal en 1929. Derecha, la cabeza de una de las 20 esculturas felinas descubiertas por Sol en su excavación de su "Templo de los Idolos" (Estructura P-5)
El Arqueólogo Stanley Boggs realizó investigaciones importantes
en Cihuatán en 1954, 1965 y 1967. Los años entre 1974 y 1979 vieron
la contribución de varios arqueólogos al estudio de la antigua
ciudad, destacándose Karen Olsen Bruhns, Gloria Hernández, William
Fowler, Jane Kelley y Earl Lubensky.
Cihuatán se hallaba dentro de una zona conflictiva durante gran parte
de la década de los ochenta; no obstante, Gregorio Bello Suazo, José
Retana y José Salguero, de la Dirección del Patrimonio Cultural,
llevaron a cabo una restauración del Juego de Pelota Norte.
En 1996, CONCULTURA contrató a la empresa APSIS para hacer un nuevo levantamiento
de la zona monumental.
Desde 1999 se emprende el Proyecto Cihuatán - Las Marías
con la participación de la Fundación Nacional de Arqueología
de El Salvador (FUNDAR) y la Universidad Estatal de San Francisco, California,
con el apoyo de USAID y la coordinación general de CONCULTURA. Fabio
Amador y Paul Amaroli trabajaron en reconocimiento de los límites de
Cihuatán (1999-2001) y en la investigación de la pirámide
principal (2001-2002). Entre 2000 y 2005, han trabajado Karen Bruhns, Vladimir
Avila, Zachary Revene y los estudiantes de Arqueología Miriam Méndez,
Federico Paredes y Liuba Morán en investigaciones que incluyen reconcimiento
de Cihuatán y otros sitios en su entorno, y en excavaciones del Templo
de Viento (Estructura P-28) y el Palacio de los Señores de Cihuatán.