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Parque Arqueológico Joya de Cerén

 

En reconocimiento de su importancia, en 1993 Joya de Cerén fue inscrito al Listado de Patrimonio Mundial de UNESCO. Es el único sitio de Patrimonio Mundial en El Salvador

 

Ubicación del Parque Arqueológico Joya de Cerén:

Kilómetro 35 carretera a San Juan Opico, departamento de La Libertad

El parque ofrece:

  • 10 estructuras prehispánicas, incluyendo casas, un temazcal (baño sauna) y otras.
  • Museo de sitio
  • Estacionamiento, mesas para picnic, cafetín (limitado a agua, gasesosas, bebidas rehidrantes, snacks).

Horario:

Martes a Domingo, 9am a 4pm

Tarifas:
  • Nacionales: adultos: $0.69, menores de 8 y mayores de 60 años gratis
  • Extranjeros: $2.86
  • Estacionamiento: carros: $1.14, buses: $2.29

Nota: FUNDAR ha gestionado igualar las tarifas para nacionales y extranjeros.

 

Una bodega con las paredes caídas como casa de naipes (Estructura 7) y, al fondo, un temazcal o baño sauna (Estructura 9). Esta zona de Joya de Cerén fue abierta al acceso público por FUNDAR en diciembre de 2005.

 

Joya de Cerén es un sitio único en Mesoamérica por tratarse de un asentamiento cubierto en plena vida por una repentina erupción volcánica. En reconocimiento de su importancia, en 1993 Joya de Cerén fue aceptado al Listado de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Ubicación de Joya de Cerén y su vecino San Andrés (adaptado de un plano del BAC).

 

FUNDAR en Joya de Cerén

A mediados del año 2005, CONCULTURA le entregó a FUNDAR la administración del Parque Arqueológico Joya de Cerén. Desde entonces, FUNDAR está trabajando intensamente en mejorar el parque. Nuestras actividades incluyen:

 

TRABAJOS EN EL MUSEO DE JOYA DE CERÉN

Reparación del aire acondicionado del museo de sitio en Joya de Cerén

 

Instalaciones de lámparas nuevas y reemplazo de cielo falso dañado en el museo.

 

FUNDAR instaló varios reflectores para la seguridad nocturna de Joya de Cerén, incluyendo las afueras del museo y toda la zona arqueológica.

 

MESA REDONDA SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL SITIO

Fundar y CONCULTURA organizaron la Mesa Redonda para Consensar Medidas de Conservación en Joya de Cerén que se realizó en agosto, 2005. Desde las primeras excavaciones de envergadura en el sitio en 1989, ha habido varias consultorías sobre la conservación de sus estructuras prehispánicas, pero no se había logrado un consenso sobre las medidas elementales apropiadas. Como resultado de la reunión, se acordaron una docena de medidas fundamentales.

Participantes en la Mesa Redonda para Consensar Medidas de Conservación para Joya de Cerén. Desde la izquierda: Federico Hernández (Presidente de CONCULTURA), Enrique Melara (Ingeniero Civil especialista en suelos), Fabricio Valdivieso (Jefe del Departamento de Arqueología, CONCULTURA), Gregorio Bello Suazo (Director del Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán), Rodrigo Brito (Presidente de FUNDAR), Fabio Amador (Arqueólogo, Universidad Nacional de El Salvador), Françoise Descamps (Instituto Getty de Conservación), Irma Flores (Coordinadora de Zonas y Monumentos Históricos, CONCULTURA), Carolina Castellanos (Instituto Getty de Conservación) y Víctor Sandoval (Arquitecto Restaurador). Otros participantes (ausentes en la foto): Héctor Ismael Sermeño (Director Nacional de Patrimonio Cultural, CONCULTURA) y Paul Amaroli (Arqueólogo, FUNDAR).

 

TRABAJOS EN LOS TECHOS QUE PROTEGEN LAS ESTRUCTURAS PREHISPÁNICAS

FUNDAR ha llevado a cabo varios trabajos urgentes en los techos que cubren y protegen las estructuras arqueológicas de Joya de Cerén, y planea otros para realizarse a corto plazo. Los trabajos hasta el momento incluyen:

Arriba: La extensión poniente del techo del Area 1 tal como la encontramos en junio de 2005.

Abajo: La extensión nueva construida por FUNDAR, diciembre 2005.

 

El techo antes: Una vista interior de la extensión poniente del techo del Area 2. Las láminas torcidas y agujereadas permitían la entrada de generosas cantidades de agua lluvia (los puntos de luz son de los agujeros). El temazcal está justamente fuera de la foto a la izquierda.

 

Edificación de la extensión nueva del techo del Area 1, con el responsable de la obra, Francisco Campos.

 

La extensión nueva de techo se edificó con acero, reemplazando la anterior construcción improvisada con madera de pino, ahora podrida. Para evitar excavaciones significativas, la nueva extensión se apoya en la estructura principal del techo existente y en zapatas superficiales.

 

El Ingeniero Estructurista Juan Kerrinckx toma medidas para su análisis de los techos. El Ing. Kerrinckx donó su servicio de consultoría.

 

Instalación de los tensores que hacían falta en todos los techos para que tengan una adecuada estabilidad.

 

El Ingeniero especialista en suelos Enrique Melara ha participado en consultorías para Joya de Cerén. En julio de 2005, donó su tiempo para evaluar la situación de cubiertas en el área de las Estructuras 3 y 4.

 

Este es un ejemplo de los diferentes problemas de drenaje en los techos. La unión entre el techo de la Estructura 3 (de tipo industrial) y el techo de la Estructura 4 (artesanal) tenía una media canaleta que no funcionaba satisfactoriamente, y permitía la entrada de agua a un lado de la Estructura 3 (tal como se aprecia en la foto superior). Arreglamos esta y otras situaciones similares.

 

MEJORAS EN EL SENDERO INTERPRETATIVO

Cuando se inauguró el Parque Arqueológico Joya de Cerén en 1993, se estrenó un sendero que conducía los visitantes a las Areas 1, 3 y 4. En ese entonces, se proyectaba ampliar el sendero para dar acceso al Area 2, con el temazcal y otras estructuras de mucho interés para los visitantes. Sin embargo, esto nunca ocurrió y el Area 2 permanecía cerrada como una zona restringida, aunque no hubo alguna circunstancia que impedía incluirla en el recorrido. Al asumir la administración del parque en junio de 2005, FUNDAR procedió a habilitar la vuelta adicional para que el Area 2 forme parte de la experiencia de los visitantes. A la vez, vamos a cambiar la modalidad de visita, limitando el recorrido a grupos pequeños acompañados por guías, tanto para asegurar una plena explicación, como para velar por la protección de las estructuras.

Nuevo portón de ingreso y salida del sendero, con Rodrigo Brito (Presidente de FUNDAR) y Rafael Amaya (Administrador de los Parques Arqueológicos Joya de Cerén y San Andrés).

 

Rotulación nueva en la entrada al sendero, con la Arquitecta Mary Carmen Fuentes y otras personas.

 

Tal como indica el rótulo, el Dr. Brito está en la salida del sendero.

 

Punto en que empieza la nueva extensión del sendero, saliendo del Area 1 e ingresando a la zona antes restringida.

 

El sendero junto al Area 2. Falta más jardinería y fragmentos de madera triturada ("chips") como superficie del sendero.

 

En el Area 2 se ha habilitado un pequeño mirador, con aberturas para fotografía, que permite ver...

El panorama nuevo para los visitantes en el Area 2, con las Estructuras 2 (a la izquierda, una casa), 7 (al centro, una bodega) y 9 (al fondo, el temazcal).

 

Jardinería nueva. FUNDAR ha sembrado alrededor de 600 plantas.

 

Todavía no se mira mucho, pero aquí sembramos 16 arbustos de cacao en un punto sombreado junto al sendero. Esperamos que prosperen y que haya una huerta de cacao en Joya de Cerén por primera vez en 1,400 años.

 

Parte del recorrido nuevo entre las Areas 2 y 3. FUNDAR instaló chorros nuevos para regar la jardinería que se siembra a los lados del sendero.

 

REMODELACIÓN DEL CAFETÍN

Joya de Cerén tiene un pequeño cafetín que se encontraba en mal estado. Lo remodelamos.

El cafetín antes

 

El cafetín remodelado. Se reparó el cielo falso y lámparas, se quitaron barrotes y ladrillos con celosía, se repararon las canaletas del techo y se pintó.

 

ROTULACIÓN

FUNDAR ha instalado nueva rotulación en el sendero y otras áreas del parque.

 

Se hizo un punto de orientación para los visitantes al parque. Además del rótulo y astas de bandera, aquí se colocaron dos placas conmemorativas (antes separadas), una alusiva al nombramiento de Joya de Cerén al listado de Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1993, y la otra sobre la inauguración del parque el mismo año.

 

El rótulo de orientación.

 

El Dr. Brito señala la entrada del sendero al Area 2.

 

 

El sitio arqueológico Joya de Cerén

La creación del Parque Arqueológico Joya de Cerén

En 1989, con el descubrimiento espectacular de tres estructuras por Sheets y su equipo, el Lic. Ricardo Recinos se involucró con inagotable entusiasmo, con donativos para apoyar la investigación, desde cubetas hasta toldos para proteger las estructuras de la lluvia.

Estando en la junta directiva del Patronato Pro-Patrimonio Cultural (una ONG ahora difunta), Recinos logró convencer a los otros directores a “adoptar” a Joya de Cerén, y con el cierre de la temporada de 1989, el Patronato instaló los primeros techos sobre las estructuras prehispánicas. Desde ese tiempo, el Patronato trabajó con el Gobierno en adquirir terrenos, instalar techos permanentes y apoyar más investigaciones, culminando en 1993 con la inauguración del Parque Arqueológico Joya de Cerén.

 

En la sombra de volcanes: la arqueología en El Salvador

El territorio de El Salvador presenta uno de los paisajes más volcánicos del mundo. El istmo de Centroamérica fue construido por la actividad volcánica, y con el tiempo los depósitos de ceniza y otros productos eruptivos se han ido meteorizando para formar suelos de renombrada fertilidad.

Sin embargo, este es un paisaje “vivo”, ya que ha habido varias erupciones documentadas desde la Conquista (a partir de 1524), y los estudios geológicos han identificado numerosos eventos prehistóricos ocurridos en los últimos miles de años. A lo largo de milenios, la población tuvo que adaptarse, o perecer, frente a esta situación. En algunos casos, como la gran erupción de Ilopango (alrededor de 420 d.C.) que afectó gravemente alrededor de 3,000 kilómetros cuadrados, la vigilancia y fuga no pueden haber sido suficientes como para salvar la vida de, probablemente, decenas de miles de personas.

El lago de Ilopango está ubicado en el centro de El Salvador. Varias erupciones se han originado debajo de sus aguas. La última fue "ayer" en términos geológicos, entre diciembre de 1879 y enero de 1880, pero afortunadamente fue de poca magnitud. La gran erupción de Ilopango por 420 d.C. destruyó la vida en una extensión de 3,000 kilómetros cuadrados o más.

El tema de humanos y erupciones forma un constante en la arqueología salvadoreña desde su inicio formal a principios del siglo XX. En 1917, Jorge Lardé descubrió un estrato cultural enterrado por tierra blanca de una erupción entonces no identificada (resultó ser la “tierra blanca joven”, o TBJ, de Ilopango). Junto con Samuel Lothrop, Lardé continuó la investigación de este hallazgo en 1926. En 1940-1941, las excavaciones dirigidas en San Andrés por John Dimick descubrieron una capa de toba que cayó sobre las estructuras en algún momento después del abandono del sitio (toba San Andrés), y en las excavaciones más profundas, se dio con la misma circunstancia de una capa de tierra blanca volcánica sobreyacente un estrato cultural similar a lo encontrado por Lardé (de edad Preclásico Tardía). En la misma década de los 1940s Stanley Boggs halló una situación similar en las estadías tempranas de la compleja pirámide de Tazumal.

En los trabajos de rescate arqueológico en el embalse Cerrón Grande (1974-1976) dirigido por Boggs, se hicieron dos notables descubrimientos debajo de la TBJ de Ilopango: una pirámide circular, y un campo de cultivo. Desde esa fecha hasta ahora, se han identificado un total mayor de 20 campos de cultivo (probablemente para maíz) que fueron cubiertos por la erupción de Ilopango, situados en la zona de San Salvador y el valle de Zapotitán.

Un campo de cultivo cubierto por la TBJ de Ilopango, expuesto por construcción en la zona de San Salvador. Sonia González proporciona escala. Hay un cultivo moderno de maíz sobre el suelo actual..

En los 1990s, nuevas construcciones en el municipio de Antiguo Cuscatlán expusieron campos de cultivo de maíz mucho más antiguos que según los estudios realizados fueron enterrados por la erupción de Plan de la Laguna alrededor de 800 antes de Cristo.

Una tragedia para la arqueología salvadoreña fue la destrucción en 1984 de un asentamiento completo que había quedado sepultado por la TBJ de Ilopango, es decir, el equivalente de otro Joya de Cerén pero más antiguo. Este sitio fue expuesto, y destruido, por tractores al construir la Urbanización La Cima en el sector suroeste de San Salvador.

También se han estudiado rasgos Coloniales enterrados por la erupción de 1658. En ese año, reventó el pequeño volcán de El Playón, situado en el extremo este del valle de Zapotitán. La erupción expelió un flujo de lava (que obligó el abandono del antiguo pueblo de Nejapa) y bastante ceniza. La ceniza obstruyó el flujo del río Sucio, dando lugar a la formación de un lago temporal. Al cabo de varios días, el agua acumulada logró romper la barrera de ceniza, inundando grandes extensiones más allá de sus riberas y depositando una gruesa capa de la misma ceniza hecha lodo. En 1995, al excavar pozos de sondeo preparatorios a la construcción del nuevo museo de sitio en San Andrés, se descubrió un obraje de añil que había sido cubierto por ese lodo volcánico.

La antigua comunidad de Joya de Cerén fue enterrada por una erupción de otras maneras de inconsecuencia. La erupción ocurrió alrededor de 640 d.C. en un punto situado a menos de un kilómetro hacia el norte de Joya de Cerén. Fueron expulsados materiales que variaban desde ceniza fina hasta bombas volcánicas de un metro en diámetro. En poco tiempo, estos materiales se enterraron el asentamiento bajo varias capas que sumaban a unos 4 a 8 metros de espesor. No obstante, el alcance de la erupción solo era alrededor de cinco kilómetros.


La comunidad de Joya de Cerén y su entorno

Varios investigadores están de acuerdo que desde el período Preclásico Medio (900-500 a.C.) el occidente del territorio de El Salvador hasta el sur de Guatemala constituía una importante región maya. Las estelas mayas con fechas en Cuenta Larga más antiguas han sido encontradas en esta zona, y para el Preclásico Tardío (500 a.C. a 250 d.C.), esta región ostentaba varios centros importantes que probablemente representaban capitales de señoríos, como son Takalik Abaj, Monte Alto, Chocolá y, de excepcional tamaño y complejidad, el gran sitio de Kaminaljuyú. El investigador Federico Fahsen ha planteado que los habitantes de esta región podrían haber sido antepasados del grupo etnolingüística maya conocido como cholano.

En el occidente de El Salvador, este desarrollo está representado por varios sitios, pero particularmente por la zona arqueológica de Chalchuapa. Chalchuapa es una de las comunidades continuamente ocupadas más antiguas de la América (y posiblemente es la más antigua). Las investigaciones indican que se remonta, sin brechas, hasta 1200 a.C. o más. Para el Preclásico Tardío, llegó a existir un centro grande conocido como El Trapiche/Casa Blanca, con evidencia de guerra (más de 30 sacrificados encontrados en un solo depósito) y una estela típicamente maya temprano. Otros asentamientos contemporáneos salpicaban el centro y occidente del territorio de El Salvador, pero la vida se interrumpió – o terminó – con la gran erupción de Ilopango por 420 d.C. La erupción arrojó enormes cantidades de fina ceniza blanca (la “tierra blanca joven”, o TBJ), con unos 50 metros junto al lago de Ilopango, y entre 5 y 20 en el área de San Salvador. Aún en Chalchuapa, a unos 70 kilómetros de distancia, fueron depositados alrededor de 50 centímetros de TBJ. La arqueología indica que los habitantes de Chalchuapa pudieron aguantar la situación, pero gran parte del occidente de El Salvador quedó, como evocaba el Arqueólogo Stanley Boggs, como “un desierto blanco”. La erupción de Ilopango es considerada como una de las mayores que se han identificado a nivel mundial para los últimos 10,000 años.

Esto fue el caso del valle de Zapotitán, en donde se encuentran Joya de Cerén y San Andrés. Este es uno de los principales valles de El Salvador, reconocido por la fertilidad de sus campos (que ahora lastimosamente van desapareciendo bajo urbanizaciones y fábricas). Transcurrieron cien años o más hasta que la estéril TBJ meteorizó lo suficiente para poder ser cultivada, y entonces se dio un movimiento colonizador desde lugares como Chalchuapa que había sobrevivido el desastre. Fue en ese entonces, alrededor de 500 - 550 d.C., que se iban estableciendo unas 20 o 30 comunidades en el valle de Zapotitán, incluyendo Joya de Cerén y San Andrés. Es interesante notar que restos de comunidades pre-Ilopango han sido encontrados debajo de ambos sitios.

Mientras que San Andrés llegó a ser una capital regional, con una extensión mayor de dos kilómetros cuadrados, Joya de Cerén constituía una comunidad aparentemente pequeña, y muy posiblemente tributaria a San Andrés. La extensión total de Joya de Cerén aún no ha sido precisada, pero la información disponible sugiere que era menor de 20 hectáreas.

Joya de Cerén fue descubierto por accidente en 1976 cuando se preparaba un terreno con tractores para una instalación gubernamental. Los tractores quitaron las capas de material volcánico y topaban con restos de casas prehispánicas, edificadas de bahareque sobre plataformas cuadradas. Las casas fueron arrasadas y todo hubiera quedado en el olvido, si no fuera por el hecho de que dos estructuras habían quedado cortadas en un talud que quedó en el lindero de la propiedad. El encargado del proyecto avisó al Departamento de Arqueología de la Administración del Patrimonio Cultural, y el hallazgo fue registrado por técnicos de este antecesor de CONCULTURA.

Dos años después, el Arqueólogo Payson Sheets hizo las primeras excavaciones en Joya de Cerén, y luego en 1979-1980 dirigió estudios geofísicos de prospección remota con georadar (radar penetrante de suelos) y otras técnicas para localizar otras estructuras todavía intactas bajo la ceniza en parcelas adyacentes.

Las primeras excavaciones en Joya de Cerén (1978). Fueron estudiadas dos estructuras que quedaron cortadas por tractor en el límite de la parcela. A la izquierda, la Estructura 1, una casa. A la derecha la Estructura 5 (originalmente denominada como la Estructura 2), evaluada como una plataforma con techo de ramada que sirvía como área de trabajo. Se observa como las capas de tefra (materiales volcánicos arrojados por el aire) se apilaban contra la Estructura 1 antes de cubrirla totalmente (foto del Museo de Sitio de Joya de Cerén).

Reanudando las investigaciones en 1989, Sheets y su equipo han excavado, en totalidad o en parte, 14 estructuras, y la prospección remota sugiere la existencia de muchas más.

No obstante la notable envergadura de las excavaciones ya realizadas en Joya de Ceren, podemos estimar que menos del 1% del sitio arqueológico ha sido excavado, y debido a las circunstancias casi toda la investigación ha sido en una misma zona. Puede haber considerable variabilidad (y sorpresas) en el resto del 99% del sitio todavía desconocido.

La arqueología en Joya de Cerén muchas veces se ha comparado con Pompeya, en donde una erupción volcánica congeló un momento de tiempo y nos permite conocerlo con una riqueza de detalle. De igual manera en Joya de Cerén, la ceniza y los materiales volcánicos recubrieron las viviendas y otras estructuras, y los cultivos circundantes, conservándolos hasta un grado de sin paralelo en Mesoamérica. Materiales normalmente perecederos, como semillas, implementos de madera, cestos y recipientes de morro, se conservan como improntas (que pueden ser llenadas con yeso) o, en ciertas situaciones, enteras. La información de Joya de Cerén ha sido revolucionaria para el conocimiento de la vida cotidiana del período Clásico (250-900 d.C.).


Hallazgos en Joya de Cerén: cultivos y estructuras

Las excavaciones en Joya de Cerén han descubierto 14 estructuras y varios cultivos.

Aunque normalmente se mencionan los cultivos por último, es importante destacar la amplitud de información acerca de ellos que ha sido obtenida en Joya de Cerén.

Los cultivos, que a veces llegan hasta las puertas de las casa, incluían sobre todo maíz (Zea mays de la variedad Nal-Tel/Chapalote). Además de maíz, se han identificado (atestiguados en cultivos o ya almacenado):

• Fríjoles (Phaseolus vulgaris y Phaseolus lunatus)
• Ayote o calabaza (Cucurbita moschata)
• Chile (Capsicum annuum)
• Yuca o mandioca (Manihot esculenta)
• Quequexque o malanga (Xanthosoma violaceum)
• Algodón (Gossypium hirsutum)
• Maguey o agave (Agave spp.)
• Achote o bija (Bixa orellana)
• Jocote (Spondias spp., probablemente Spondias purpurea)
• Cacao (Theobroma cacao)
• Guayaba (Psidium spp.)

De las 14 estructuras, 11 han sido excavadas en su mayor parte o totalmente (los números de la estructuras son correlativos, así que la Estructura 1 fue la primera en ser excavada). Hay cuatro áreas de excavación (operaciones) en Joya de Cerén, que también han sido llamadas como "grupos" o "conjuntos", lo cual contribuye a confusión, ya que dos áreas (3 y 4) solo tienen una estructura cada una.

Plano del Area 1 (adaptado del Plano de Manejo de Joya de Cerén).

 

Plano del Area 2 (adaptado del Plano de Manejo de Joya de Cerén).

 

Plano de Areas 3 y 4 (adaptado del Plano de Manejo de Joya de Cerén).

 

A continuación, se discute algunas de las estructuras de Joya de Cerén.

 

Estructura 1 (Area 1)

Esta es fue la casa que quedó cortada en talud por los tractores de 1976, y fue la evidencia que restaba en 1976 de la existencia e importancia del sitio.

La Estructura 1, una casa.

Tal como la mayoría de construcciones en el sitio, la Estructura 1 consiste en una plataforma basal, con columnas de barro sólido en las esquinas, y paredes de bahareque que corrían entre las columnas. Tiene un pequeñísimo corredor y una banca sólida (cama) ocupaba la mitad del espacio en su único cuarto. La base, columnas y banca son de barro lodoso modelado (en por lo menos un elemento fracturado se observaba huellas de mano, dejadas al presionar el barro plástico en la forma deseada. En casas tradicionales de hoy (cada vez más escasas), se construye una plataforma basal con el propósito de elevar el piso de la casa arriba del nivel de humedad. El techo de la Estructura 1 y otras en el sitio era de zacate.

Se ha propuesto que el hogar típico de Joya de Cerén está representado por las Estructuras 1 (la casa, cuyo uso prácticamente se limitaba a ser un dormitorio), 6 (una bodega) y 11 (una cocina). Puede ser una interpretación válida, pero a la fecha solo se tiene un ejemplo de este conjunto propuesto.

En otros sitios contemporáneos, se han descubierto entierros alrededor de restos de casas, y debajo de ellas, que serían de sus propios ocupantes. La única excavación en Joya de Cerén debajo de una estructura fue debajo de la 5, donde efectivamente se encontró parte de un entierro humano.


Estructura 2 (Area 2)
Se trata de otra casa, muy similar a la Estructura 1. Su banca o cama tiene un nicho, dentro del cual se encontró cuencos con restos de comida “raspados” por los dedos del comensal.

Estructura 2, con su corredor a la izquierda, y su banca con nicho visible a la derecha.

 

La puerta de la Estructura 2 está todavía llena de material volcánico.


Estructura 3 (Area 3)
La construcción más masiva verificada en el sitio es la Estructura 3, y se cree que la Estructura 13 (todavía casi sin excavar) es muy similar y que las dos podrían formar una plazoleta. La Estructura 3 se erigió sobre una masiva plataforma basal y tiene paredes gruesas de barro modelado. Es de planta rectangular, con su entrada en uno de los lados largos. Su interior se divide en dos cuartos, con dos bancas en el primero, y nichos en ambos. Aquí, como en otras estructuras, se encuentran asas de ollas reutilizadas, pegadas en posiciones donde hubieran servido para amarrar puertas (de tela o de cañas amarradas) y posiblemente cortinas para divisiones internas. Su techo, de una gruesa capa de zacate, se sostenía sobre una estructura de madera con horcones ubicados fuera de la estructura.

La Estructura 3. Este lado fue dañado por un rectroexcavador utilizado en la excavación.

La Estructura estaba casi vacía. Se encontró una olla grande sobre una de las bancas y un cuenco guardado sobre un muro. Las aristas de las esquinas de los muros y la base daban a la estructura la apariencia de ser una construcción nueva. Sus muros exteriores quedaron marcados en bandas por las capas de depósitos volcánicos.

Los excavadores de la Estructura 3 sugieren que funcionaba como una “casa comunal”. Nosotros sugerimos otra posibilidad: considerando su similitud con arquitectura residencial élite elaborada en piedra en sitios como Copán, la Estructura 3 podría formar parte de un conjunto de casas élites, junto con la Estructura 13.

 

Estructura 6 (Area 1)
Una estructura relativamente sencilla, sin plataforma basal, con una pared de bahareque en el lado con puerta, y paredes de cañas solo parcialmente embarradas en los otros tres. Su interior contenía varias vasijas, una mano y metate, mazos y herramientas de obsidiana. Algunas vasijas se usaban para guardar granos. Se encontraron los restos de un pato que estaba amarrado en la estructura, y de varios ratones que vivían en el techado. La Estructura 6 es una de tres bodegas conocidas en Joya de Cerén.

La Estructura 6 (bodega) y al fondo, la Estructura 11 (cocina circular). El hoyo en la esquina de la Estructura 6 es el cráter dejado por el impacto de una bomba volcánica durante la erupción que sepultó Joya de Cerén.


Estructura 9 (Area 2)
Los baños sauna, o temazcales (un nombre de origen nahua), formaban parte de los hogares mesoamericanos y siguen siendo importantes entre los mayas de tierras altas de Guatemala. Se han encontrado restos de temazcales en varios sitios arqueológicos, siendo notable el hallazgo de ocho en el sitio de Piedras Negras en el norte de Guatemala. En El Salvador, Antonio Sol descubrió un temazcal en Cihuatán durante sus excavaciones de 1929.

Sin embargo, el temazcal de Joya de Cerén (Estructura 9) es el ejemplar prehispánico mejor conservado que se conoce. En común con otros temazcales, la Estructura 9 tiene una baja entrada por donde los usuarios entraban gateando, a fin de conservar el calor adentro. En su interior, que solo ha sido parcialmente excavado, hay una caja de fuego hecho de piedras unidas con barro, y bancas situadas alrededor (en este caso, forradas con lajas y, uno supone, petates). Un hoyo pequeño en el techo ventilaba el temazcal.

El temazcal (Estructura 9). Durante la erupción el techo en forma de domo recibió el impacto de una bomba volcánica que abrió el hoyo grande que se observa aquí, y luego el techo cedió un poco bajo el peso de los materiales volcánicos que se depositaron encima. El hoyo de ventilación aparece enfrente del boquete en el techo.

Una sorpresa en Joya de Cerén fue el techo de su temazcal: un domo, elaborado en bahareque, y protegido bajo una ramada. Es el único domo conocido en la arquitectura mesoamericana. Este temazcal descansa sobre una plataforma basal, y tiene gruesas paredes de barro modelado.


Estructura 11 (Area 1)
Una construcción de planta circular y paredes de caña abierta que servía de cocina. Su interior contiene las tres piedras del hogar mesoamericano (cuyo uso en El Salvador está casi extinto – en Nahuizalco todavía conservan el nombre derivado de nahua de “los tenamashtes”). Cuando fue excavada, la Estructura 11 tenía restos de un estante, vasijas para cocinar y servir comida, yaguales (anillos de zacate sobre los cuales se paran vasijas de base redonda), un metate, recipientes de morro pintados (jícaras) y varios otros objetos.

La Estructura 11 (cocina), con surcos de un cultivo de maíz. Se observan las tres piedras del hogar.

En la arquitectura vernácula tradicional (casi extinta), las cocinas se construían a cierta distancia de las casas para poner a salvo la casa en el evento de un incendio en la cocina. Esto ocurría con cierta frecuencia, especialmente en temporadas de vientos fuertes.

 

Estructura 12 (Area 1)
Esta construcción es única. Como las dos casas conocidas, tiene una plataforma basal con columnas en los extremos, pero hasta allí llegan las similitudes. Su corredor es considerablemente más largo, con seis nichos, una celosía y restos de pintura en su interior (estrellas o flores rojas). Tiene dos cuartos, uno de ellos pequeño con una ventana de celosía, y el otro muy pequeño. El acceso al cuarto con ventana era notablemente laberíntico. El excavador ha propuesto que la Estructura 12 era el lugar de trabajo de "una chamana".

La enigmática Estructura 12.

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